¿El tiempo pone a cada uno en su sitio?
- Concha Estremera

- 14 feb 2018
- 2 Min. de lectura
Como ya comenté en un post anterior, hay frases que tienen muy buena intención pero no necesariamente son ciertas ni beneficiosas a medio y largo plazo. Hoy quiero hablar sobre una muy habitual en las frases que se comparten por Facebook y en boca de muchos de nosotros cuando queremos alentar a un amigo: "El tiempo pone a cadauno en su sitio".
Cuando alguien te hace una faena o te traiciona, esa frase puede servirte de consuelo. Es humano querer que quien te ha hecho daño reciba "su merecido". No todos somos unos santos ni tenemos por qué serlo. Nuestro cerebro trabaja a nuestro favor, aunque a veces parezca lo contrario y esa frase nos calma momentáneamente. Lo malo es cuando ese sentimiento se "enquista" y esperamos que la justicia divina caiga finalmente sobre nuestro enemigo para así poder saborear la venganza.

Es mentira. En algunos casos, quien nos ha hecho daño en realidad no ha hecho ningún mal. A veces, las personas hacen cosas que nos duelen simplemente porque deciden seguir su camino, porque toman una decisión beneficiosa para ellos y eso a veces implica que otros pierdan. Por ejemplo, cuando alguien decide acabar con una relación de pareja, normalmente es algo beneficioso para ambos. Claro que duele que dejen de quererte o de necesitar estar a tu lado. Duele horrorosamente. Y en esos casos podemos consolarnos diciendo que el tiempo pone a cada uno en su sitio... y aferrándonos a esa idea tal vez deseemos que quien nos ha dejado sufra tanto como nosotros. Pero muy a menudo, esto no sucede. Muy a menudo esa persona se va y consigue ser feliz.
En el ámbito laboral sucede lo mismo. ¿Cuántas veces hemos visto cómo alguien que no destaca precisamente por su buen compañerismo no deja de subir peldaños?
Si nos vamos a un caso extremo, hay gente muy perversa que jamás recibe "su merecido". Hay gente que muere haciendo el mal y ni siquiera sufre conscientemente, porque su cerebro le dice que hacer el mal es la mejor forma que tiene de protegerse. Hay gente que comete delitos y jamás es descubierta.
Por eso, es importante recordar que el único tiempo que pone a cada uno en su sitio es el presente. Es mejor reflexionar por el lugar que estamos ocupando ahora mismo en nuestra relación de pareja, nuestra familia, nuestro lugar de trabajo o nuestras amistades. Ese es el sitio que importa y además, ese es el sitio que puedes cambiar. Si no te gusta tu posición en esos ámbitos, muévete, prueba otra perspectiva. A veces sólo tienes que realizar un pequeño cambio de postura y otras veces requerirá una mudanza entera.
Ser consciente del lugar que ocupas te permite tomar decisiones, aunque sea decidir quedarte donde estás.






Comentarios